Nuestra historia · Desde 2002
Todo empezó
con una hucha.
Vicent y Sergio, dos vecinos de Quartell, querían internet en 2002. Los grandes operadores no lo traían al pueblo. Así que se lo trajeron ellos.
2002 · Quartell
La locura de la hucha metálica
A Quartell el ADSL no llegaba: para los grandes, el pueblo era demasiado pequeño. Así que Vicent y Sergio tiraron de una tecnología recién nacida y pensada para interiores —el WiFi— y, con huchas metálicas haciendo de antena y mucho ingenio, lograron lo imposible: mandar la señal de un pueblo a otro. Contrataron el ADSL donde sí llegaba y se lo trajeron a casa por el aire.
Poco después
Amigos, familia, vecinos
La conexión iba tan bien que se fue sumando gente: amigos, familiares, vecinos de toda la vida. Sin darse cuenta, aquello ya era una teleco — la del poble. Y con una regla que no ha cambiado: aquí nadie es un número.
Los años WiFi
De pueblo en pueblo, por el aire
La red creció y se desplegó por urbanizaciones de València: antenas en los tejados, kilómetros de aire y la misma manera de trabajar de siempre — persona a persona, casa a casa.
El gran salto
Fibra óptica propia
Hace quince años llegó la decisión definitiva: dejar el aire y tirar fibra propia, pueblo a pueblo, con nuestros propios técnicos. La misma red que hoy da 1 Gbps simétrico.
Hoy
En expansión hacia Castellón
11 tiendas, 38 pueblos conectados y la red creciendo hacia la Plana Baixa: La Vall d'Uixó, Moncofa, Nules… Veinticuatro años después, la historia continúa.
Los mismos valores desde 2002.
Te atiende una persona con nombre, de tu pueblo. Sin sorpresas, sin permanencia y sin letra pequeña.